sábado, 12 de agosto de 2017

LA MÚSICA CON MIGUEL

Una vez me acerque al final de una tarde a la casa de Miguel, las luces estaban apagadas, me dijo siéntate y no hables, solo escucha... Sonaba en su equipo "Casa Blanca" de Jessica Jay (techno de los 90`tas).
La había escuchado no solo una, sino miles y miles de veces, por mi hermano Héctor un amante de esa música en aquel entonces. No quería desairar a Miguelón y cerré mis ojos como él. Miguel estaba recostado en su sillón de tres cuerpos, yo en el de dos, recostado igual, porque no había nadie. Me puse a disfrutar de esa melodía que tanto rehuía cuando era niño. La viví la hice mía en una película de imágenes dentro de mi cabeza. No sé cuántas veces la escuchamos, unas cinco veces o quizás más... Termino por gustarme. Ahora la rememoro y deleito cada cierto tiempo como hoy, como algunas noches donde no consigo el sueño.




En ese tiempo salía el VCD, el antecesor del DVD. Una película o video de baja resolución, asequible al público ya que el DVD original de ese entonces es un BLUE RAY de hoy en día. La cuestión está en que junto a su hermano Lalo o con los muchachos disfrutábamos en la sala de su casa o en su auto a todo volumen.

Había escuchado toda mi vida Queen, pero nunca lo disfrute tanto como en su sala, vi todo su repertorio musical, apreciamos y nos burlábamos de su vídeo "I want to break free", les juro que quisiera escribir lo que decía Miguel, pero ya te debes de estar imaginando, conociéndolo. Moríamos de risa. Pero disfrutábamos una tras otra canción, todo con humor, con admiración, estaba disfrutando ante mis ojos el mejor
cantante de todos los tiempos, el gran Freddy Mercuri.


Bohemian Rhapsody, We Are The Champions, We Will Rock You, Crazy Little Thing Called Love, Radio Ga Ga, diablos! Esa noche afiance mi buen sentido musical.

La primera vez que admire el repertorio musical de Daddy Yankee, era sorprendente para mi verlo junto a Don Omar en "Gata Ganster". Es curioso, por entonces terminaba en reconocer al fin quienes eran los famosos, Tito El Bambino, Zion & Lenox, Trebol Clan, Wissin & Yandel, Tego Calderon, Yaga & Mackie, etc.


Una vez paso algo curioso en su auto ¿Quieren escuchar una de la mejores canciones de la historia?... todos atónitos en su auto y comenzaba a sonar la voz de miles de personas coreando en un concierto gritando…

 Volveremos, Volveremos, Volveremos Otra Vez, 
Volveremos A Ver Soda, Como La Primera Vez”…


Y comienza  Gustavo Cerati:
"Tengo una buena canción para cantar haber"... 

Ella durmió al calor de las masas
Y yo desperté queriendo soñarla... La palabra de Uds....
Algún tiempo atrás pensé en escribirle
Y nunca sorteé las trampas del amor... 

Y de pronto el coro:

 De aquel amor de música ligera
Nada nos libra, nada más queda
Nada más queda
Nada más queda
Nada más queda.


Cual habrá sido lo que buscaba Miguel que al voltear, no consiguió que la mayoría de oyentes  se contagie r ese buen gusto, salvo en mí. Me encontraba sorprendido, me preguntaba qué era lo que motivaba a dar tal veredicto.... Quedó como una tarea pendiente, así que me conseguí el Cd de SODA STEREO para escucharla en casa, para cantar, para bailar, para disfrutar esa exquisita música, gracias gordo por contagiarme ese buen gusto.

Escuchar a Eminen con "Your self" a 120 km lo era todo, ver aquella infame ciudad en la mente de un adolescente. Mil pensamientos en la cabeza de un chiquillo que solo buscaba sentirse escuchado y valorado. Que buscaba a alguien como tú, un irreverente 
 adolescente con los mismos desequilibrios mentales que yo.


Había una clase de música, para cada momento. En sus reuniones íntimas no podían faltar Los ecos, aquí si coincidía con la mayoría, ya que por aquel tiempo sonaba fuerte. "Tres Cruces”, “Amor pena y dolor", "Indolencia”, “remordimientos" y "No se puede amar a dos" eran las infaltables. Actualmente no soy aficionado a la cerveza y así nomás no tomo. Pero en ese entonces era un deleite, por la compañía, por los momentos y por la música...


"!Quiero ser!" jajaja

Sé que algunos se acordaran…

Gracias Toño por la música, por la amistad, por todo... Continuarà…


domingo, 16 de julio de 2017

El Miguel que yo conocí...

Corrían mediados del 2002. Y mi vida se dividía entre Comas y Carabayllo. Vivía junto con mi hermana su esposo y mis sobrinos, estaba en los últimos años del colegio. La mayoría de años del colegio los curse en comas, pero mi familia y mis nuevas amistades estaban en Carabayllo. Era tradicional correr hacia la casa de Carlos para enterarme de las "ultimitas o novedades del barrio", jugar a la pelota o hacer hora en la esquina de su casa. Fue justo ahí en un aproximado de las 9pm, que se acercaron dos muchachos, uno que aparentaba ser un señor (por lo desarrollado y grande) y un niño (porque era menor que nosotros Lalo) junto a un perro siberiano llamado Rocky.
De fácil hablar, muy cordiales, los que una madre diría unos muchachos bien portados y bien criados, ¿Qué les puedo decir?, me agradaron mucho. No tardaron mucho en mostrarse tal cual los recuerdo. Como ahora. Regresando a ese momento, conversamos largo y tendido hasta pasada la media noche. Conversando de todo y de todos, comentándoles acerca del barrio que ahora acogerían, dándome la sorpresa que ellos vivían en mi misma calle, solo que por razones geográficas no me daba cuenta hasta que arreglaron ese asunto. En fin, esa noche nace para mí, una de esas amistades que no encuentras así nomas. Una de un espíritu libre como el tuyo, tan curioso y a la vez tan travieso.
(Miguel a su retorno de Argentina, 2008)


Una amistad que sea tu cómplice y tu más agrio crítico, tu hombro y tu compañero de risas.
Miguel invitaba al que desease a su casa y su familia era muy cordial y amable. Era sencillo hacerse de amigos para él. No habría pasado mucho tiempo y su casa ya era un punto de reunión.
Largas eran las horas que compartimos, así como largos era los kilómetros que caminamos juntos.
Si habría algo que le gustaba a Miguel era comer, caminar y conversar.
Hacíamos largos tramos al margen del rio Chillón, visitábamos amigos de otros distritos a pie, como quien sacando a ejercitar los perros.
Si a Miguel le llamaba mucho la atención los perros, en especial los pit bull. Fuimos con él a convencer a un vecino que le venda a Patán su primer pitbull, aquel leonado de pecho blanco.
Ya con los años adquirió una gama incontable de perros pit bull cada vez más caros y de un buen linaje y pedigrí. Mi amigo se hizo de un espacio dentro de aquella esfera. Como fuese se ganó el respeto y admiración de quienes estaban en ese mundo. Más no sé,  porque nunca lo acompañe a esos grupos, charlas o reuniones. Solo coincidía con algunos que venían a su casa y conversaban acerca de lo que vengo relatando. Ya solo coincidíamos poco conforme íbamos creciendo porque las responsabilidades aumentaban con la edad.
Pero cuando  conversábamos a solas, podía aconsejarme como me hubiese gustado que lo haya hecho alguien en mi familia. El vendría a suplir ese vacío en mi vida.
Por eso congenie con él, por eso él congeniaba conmigo. Por eso tenía que defenderlo de quienes los calumniaban, aún de los que me daban trabajo, porque yo sabía quién era él y que era él capaz de hacer.
Él se habrá acercado muchas veces a buscarme, pero solo una vez llegó sólo. Me dijo: PODEMOS IR A CAMINAR? - Claro! le dije, no avise. Ni nada, cerré raudamente mi precaria puerta y caminamos juntos filosofando hacia un parque que quedaba a una docena de cuadras de su casa, nos sentamos y se desahogaba. Me hizo sentir bien que pude retribuir a su amistad. Él era como yo o yo quería ser como él, Solo una vez vi peligrar nuestra amistad por una confusión que a continuación voy a narrar.
Era el 2003 y yo terminaba el colegio en Comas, así que venía los fines de semana a visitar mi familia y a mis amigos.
Aproveché que su puerta estaba abierta así que me adentre y me senté como de costumbre saludando.
Grande fue mi respuesta que Miguel me corriera con palabras bien fuertes e irreproducibles, empujándome hasta la puerta.
Desencajado y meditabundo resolví regresarme a Comas sin encontrar respuesta alguna para ese acontecimiento, ya que nadie podría sacarme de la duda, si recuerdan por aquellos tiempos no habían celulares y si lo habían pues no eran muy asequibles, mucho menos para un escolar y el internet era un lujo ya que la hora costaba cinco soles.
Me habría tardado en volver como un par de semanas por otras razones a Carabayllo, inconscientemente pase cerca de su casa, fue grande mi sorpresa que me llamase Miguel al verme... “OE DANY VEN CAUSA!” me grito...
Dudaba en acercarme, pero algo en mi interior me decía que no iba a pasar nada...
Serio le dije: Que tal! como quien poniendo paños fríos...
- SABES, QUIERO PEDIRTE PERDÓN POR LO OCURRIDO, me respondió. Delante de su mujer y hermano, en la sala de las tertulias.
Más desencajado que nunca, le pregunté que era lo que sucedió, me dijo que él pensaba que yo lo había delatado (le habría dicho su nombre completo) a mi vecino para que lo denunciase, cosa que me llamó la atención. Ya que yo conocía a ambos, pero que no terminaba de entender que era lo que había pasado con certeza. Lo que haya ocurrido no viene al caso ahora, queda como una anécdota de vecinos.
La única que tiene Miguel en el barrio. De esas que le podrían pasar a cualquiera. Bueno habían excepciones en mi barrio y de todo calibre, quizás hasta con los mismos protagonistas cada mes, producto del alcohol, pero no era Miguel. Jamás lo he visto embriagado haciendo pleito. Una vez enterado de lo acontecido, deje por zanjado ese asunto, declarando mi profunda lealtad y que jamás delataría a quien crea yo mi amigo... (Continuará)


sábado, 31 de diciembre de 2016

Frases celebres (Parte II)

En la vida de cualquier persona hay palabras que calan en lo mas hondo, para bien o para mal. Aqui les traigo la segunda parte de mis frases inolvidables.

"Antes no me caias, me parecias muy creido" Daniel, uno de mis mejores amigos.
"Bailabas lindo la danza en el colegio" Gaby, promoción de primaria.
"Como hubiera querido que seas mi hijo" Mi padrino.
"DESAPROBADO" el TOURING
"El del polo rojo!"..."chapa al del polo rojo". Un mototaxista pidiendo mi cabeza.
"Cuando cumpla 18 años te voy a matar" Mi sobrino por haberlo bañado.
"Me para contando tu madre que llegas borracho" Un primo lejano en el 2005
"Yo no puedo estar contigo, porque soy tu mayor" Evelyn tenia 15, yo 14.

jueves, 31 de diciembre de 2015

UN SUSTO Y UNA MOCHILA


A mi hermano no se le había ocurrido mejor idea, que la de esconder su mochila repleta de canicas, encima de la pared. Colgada de un fierro de la columna, no sé cómo observe hacia arriba descubriendo el escondite. Me las ingenie entonces para mover la pesada escalera hacia la pared y así poder bajarlas para poder jugar con ellas. Así eran todos los días.
Mi hermano era de aquellos niños que cuidan sus cosas, yo era todo lo contrario.
Recuerdo que cuando obtuve el motín, descubrí que habían todos los tamaños y de todos los colores.
No se trataba solo de tomar prestada aquella mochila y luego devolverla. Se trataba de una hazaña, de una aventura. Era una puerta mágica hacia otro mundo, les juro que me introducía en el juego y adquiría rol protagónico. Con total certeza conjugada de ternura les digo que aquella travesura me hacía feliz, ahora con el perdón de mis hermanos, porque les voy a relatar a continuación el último día que hice eso.
Era de mañana, ya mi hermano estaba en la escuela. Transcurría la misma rutina, salvo que esa mañana se me presento mi sobrino, tendría yo ocho y el dos. Era intrépido y recuerdo que éramos inseparables, así peleáramos era como mi hermano menor.
Esa mañana, nunca la voy a olvidar, no sé qué paso por mi cabeza para ayudarlo a subir conmigo la escalera y así compartir la gloria con él, comienzo a comprender por qué ahora, a los niños de primaria se les enseñan física, pues aquella mañana no supe colocar bien la escalera ya que estando por la mitad junto con mi sobrino nos fuimos para atrás con la pesada escalera.
Me dolió la espalda como no se pueden imaginar, pero el susto y el dolor pasaron a segundo plano cuando tenía a mi sobrino en el pecho asustado. Felizmente y gracias a Dios ileso.
Llámenme irresponsable quizás, pero de los errores se aprende y aquella vez lo último que hubiese querido era que se lastime, la sacamos barato pero igual nos divertimos con la bendita mochila para nunca más bajarla...



 Una cancion que recuerdo mucho, que no es de la época misma pero me trasporta a estos años es 

Nazia Hassan - Disco Deewane

jueves, 19 de junio de 2014

Un triciclo en la homilía dominical

Recuerdo que muy temprano te desperté y juntos fuimos camino a la iglesia montados en el triciclo, tendrías tres o dos años, no sé si te acordaras pero yo sí. Quisiera recordar de igual manera que fue lo que indujo a dos niños a realizar tal peregrinación, quizás seguíamos una tradición que se fue perdiendo con el transcurrir de los años, o algún pedido expreso que no me creyeron capaz de hacer, lo único que se me viene a la mente es llevarte conmigo empujando aquel triciclo azul  contigo en el timón. Tu risa era admirable y me agradaba tu compañía, recién por esos años conocía el lado paternal a tan temprana edad, te llevaba cinco años más y tenía bajo mi responsabilidad la llevarte y regresarte con bien a la casa. Éramos dos niños bajo el sol veraniego de Comas, Gracias a Dios llegamos con bien dejando los juego y la prisa por encontrarnos con Dios. Una vez dentro es poco lo que recuerdo, solo imágenes de un sobrio y triste altar con el Jesucristo enorme crucificado con ganas de bajarse y retirar casi a todos los presentes.

Como anfitrión el mismo protagonista de siempre, aquel del atuendo extravagante, aquel de los sermones que todos escuchan pero que al salir todos ignoran, cada vez teníamos que repetir y estarnos persignando para sentirnos más dignos del creador. En fin era el mundo y sus conflictos, mucha cosa para dos niños que buscaron a Dios en un lugar erróneo. Grande fue nuestra sorpresa al admirar el tamaño de semejante bolsa para recibir la propina dominical, que tamaño, ¡pero qué tamaño! Las bolsas eran tan grandes, pero aún más grande eran los palos que llegaban hasta el final de la banca. El coro interrumpiendo de rato en rato la homilía para corear que hay salvación si continuábamos haciendo lo mismo. Para colmo no podríamos llevarnos la carne del hijo de Dios a la boca, porque no estábamos bautizados o sea desde ya discriminados y condenados por no pertenecer al club. Quisiera recordar tu rostro dentro de la iglesia, pero la verdad no lo recuerdo, pero estoy seguro de haberte puesto al lado mío y tú por lo visto bien criado, bien tranquilo. Nuestra visita fue tan cierta como la veracidad en estas letras. Terminada la jornada eclesiástica y perdonado los pecados hasta de los ausentes nos retiramos presurosos sin antes robarnos un poco de agua bendita.

Dejamos el templo para tomar el vehículo presurosos, estando cerca a la feria de juguetes, estábamos más que tentados. Era enorme más de medio kilómetro llena de ambulantes con todos los productos entre ellos los juguetes de moda, era los inicios de los noventa en la avenida Túpac Amaru, se llamaba la feria España que quedaba afueras de la iglesia y terminaba frente al correo del distrito. Como era de imaginarse nos encandilamos con todos esos juguetes y un sin fin de aquellos que nos maravillaban, en fin nos costaba admirarlos, solo Dios es testigo de la ternura y tristeza que me causaba escucharte pronunciar “cómprame eso ya…” y yo solo consolarte con un “…ya le vamos a decir a tu mamá que te compre…”. Los sentimientos eran muchos y solo algunos conducen a recordar otros a olvidar. Yo solo me limito a recordar lo que fue bueno y especial.
Y esto es digno de escribirlo, pero me perdí en el recuento de los hechos, llegamos a casa después del corto pero riquísimo trajín, contando todo lo experimentado de la misa en la mesa. Gracias a Dios la mañana fue bendecida…




domingo, 18 de agosto de 2013

Colibri y su bicicleta

Se cumplirán 3 años de tu partida hacia una nueva etapa en tu vida, a ciencia cierta no sé cual sea tu realidad. Pero estoy seguro que mal no te va. Porque sé cómo eres tú, se también que estas junto a tus hermanas y están logrando lo que nadie casi puede
.bici
Hoy no quiero hablar del presente, hoy quiero relatar lo bien que la pasamos juntos en el pasado cuando éramos niños. Lo mucho que aprendimos, las buenas y también las malas anécdotas. Yo no puedo ser indiferente con mis sentimientos y siento que algo de mí se fue contigo el día en que te marchaste de aquí, si me pongo a recordarte en soledad, mis ojos se inundan en llanto, mi pecho se aflige y ruego a Dios te bendiga y vea por Uds. Si cayo es por respeto a tu silencio, si no dialogamos es porque siento que es mejor así. Quizás quieras dejar las cosas en el pasado como lo deseo yo. Que es una de las mejores cosas que tengo, mis relatos y confesiones. Los recuerdos en familia afloran mi mente y mi corazón los añora. Si ya nada es igual que antes, quiero yo que en estas letras las puedas recordar como lo recuerdo yo.
Quizás la mejor hazaña deportiva lo haya realizado a tu lado en un circuito que realizamos juntos y que a continuación relataré.
Era una noche bohemia, acudí sin ser invitado a una salsoteca de Retablo para conocer una amiga y no sé porque se me vino a mi mente una promesa que no podía cumplir a mi sobrino, la de acompañarlo por la mañana a tal circuito atravesando la ciudad de lado a lado. No pude concentrarme, no pude divertirme como hubiese querido por la aflicción y el cargo de conciencia. Regrese a casa después de la velada salsera muy cansado y con nuevas amistades, pero con la convicción de cumplir la promesa la próxima semana así que me iba preparando porque sabía que iba a ser más que un reto. Llegado el día me levanto muy temprano, el ya estaba listo y con todos sus implementos, me empresto unos guantes, no podía creer lo que llevaba planeado realizar, cosa que para él ya se había hecho una rutina, para mí era un sacrificio, pero me alentaba yo mismo viéndolo yo a él exclamando “¿Si él puede, yo porque no?” y arrancamos.
Salir en bicicleta era normal pero recorrer 70 km…Era para mí impensable, solo me repetía que iría hasta donde lleguen mis piernas, llevaba conmigo un mp3 algo curioso un objeto asiático no común aquí con unos micro Cd que tenían música variada y que felizmente tenían temas de ARENA HASH, sonaba ME RESFRIE EN BRASIL, un tema clásico en la voz de Pedrito.
Y con mucho temor confieso que me costaba pensar que tendríamos que pasar por esa zona peligrosa de Lima a tan tempranas horas, me decía mi acompañante con voz muy segura.
-”tranquilo, pedalea rápido nomas”
Esas palabras aunque no consoladoras sonaron muy pertinentes.
Paseaba por lugares que jamás imagine visitar en una bicicleta. Quizás en esos momentos afloraban mas recuerdos muy míos que no vienen al caso tocar. Entonces comenzaba admirar más a quien realizada tal recorrido cada semana. Una vez llegado, sabrán que se siente cansado las piernas, sientes un ligero dolor como acalambrado pero con el transcurrir del tiempo pasa, llegamos a otro mundo lejos de nuestra realidad. Era un mundo si bien atractivo, pero en el fondo era indiferente y frio, materialista si se le analiza en profundo. Pero eso no le preocupaba él se divertía, en los break de los practicantes. Tomaba su bicicleta y hacia el mismo circuito que ellos.
Era en vano alentarlo a competir, no sé si sentía inseguridad o cierto complejo. Quizás no es pertinente ponerse a pensar en ello. Lo que si me hacía sentir bien era el hecho de acompañarlo en esa travesía que él lo había convertido en algo rutinario. Lo veía contento de llevarme consigo aquel día. Lo disfrute si, por ello lo escribo, fui feliz junto a él, y no me arrepentiré nunca de haber cumplido mi promesa que a decir verdad no fue la única vez, si no que fueron más. Quizás las suficientes como para estar satisfecho del tramo de Carabayllo hasta Miraflores en 2 horas.

sábado, 4 de febrero de 2012

Maverick por siempre


Recuerdo que cuando apenas alcanzaba la mayoría de edad mis máximas aspiraciones eran la de poseer un perro de raza rottweiler, unos pantalones "chicocos" y conquistar una vecina nueva de la espalda.
Quizás fueron mis ruegos escuchados en el cielo por ser pedidos con tanta devoción, no demoraron para que mis anhelos se convirtieran en realidad. Nunca tuve esos pantalones pero conquiste a la prima de mis amigos, si bien nunca tuve un rottweiler como lo deseaba llego a mi vida el perro que jamás imagine obtener y del cual aun no supero su desaparición, donde quiera que estés hijo mío jamás te olvidaré.
Maverick era un Pitbull de esos que no se encuentran así por así, de aquellos "curiositos" que luego, luego te encariñas y si no pues al menos se ganaba un "Que lindo tu perro". Traía el pelaje color chocolate, las patas, el pecho, el final de la cola de color blanco y la cabeza que en ella se apreciaba una máscara como la de un oso panda y en su cuello aun blanco un lunar chocolate.
Corría el año 2002 y por ser un "monaguillo noble amigo “es que me gané este cachorro una tarde que le reproche a Miguel del cuando iba a cumplir su promesa de brindarme un cachorro por ser su "lacayo" en aquel entonces, no tardando una tarde me dijo : "Vamos a recoger un cachorro que tengo en San Martin", por un momento pensé que era broma, pero como no se reía me comencé a ilusionar. Una vez en la casa que visitábamos aprecie 3 cachorros ambos malos alimentados y con feos aspectos, mas uno dentro de los defectos se dejaba admirar y opacaba a los demás, una hembrita tembleque jorobada color aleonada y un machito similar un poco fornido con la trompita negra y me refiero al hocico. Fue mi elección en segundos por el chocolate pero desde el inicio la dueña de casa se negaba en entregármelo por quererlo para ella, me propuse en no irme derrotado aun fuese con dos en lugar de uno, yo quería al chocolate.

Miguel se propuso en llenar de promesas a cambio del cumplido, cuando a ello le agregue el sentimiento puesto que era yo quien anhelaba protegerlo y velar por el. Quizás vio en mí rostro, la franqueza de mis palabras y acepto dármelo, obviamente sumadas las promesas antes mencionadas.
No lo podía creer llevaba en el bus con dirección a mi casa al perro que tanto deseaba tener, no terminaba en llenarme de emociones cuando de pronto el condenado animalito se puso a regurgitar justo cuando se encontraba lleno, raudo tome mi polo y limpie mi primera tarea como su responsable-benefactor. Siempre le estaré agradecido a mi amigo por darme esta y muchas más experiencias con mi cachorro.
Llegué a la puerta de mi casa y le dije al perrito " De aquí depende mucho que te ganes a mi madre, has tu trabajo amigo mío", no tardo mucho que al cruzar la sala el curioso animalito busco cariño y calor en los cobijos de mi progenitora, llamo mi atención ya que aparentaba bien entrenado teniendo en cuenta que eran más de seis personas en casa tomase a mi madre como único punto.
Rezaba al cielo una respuesta afirmativa para su estadía ilimitada cuando un "Que lindo, que se quede" de la boca de creadora me apaciguo y terminó por tirar mis miedos y calmar mi alma.
El perro era mío y todas las responsabilidades para con él, recaían en mi...(continuara)