Una vez me acerque al final de una tarde a la casa de Miguel, las luces estaban apagadas, me dijo siéntate y no hables, solo escucha... Sonaba en su equipo "Casa Blanca" de Jessica Jay (techno de los 90`tas).La había escuchado no solo una, sino miles y miles de veces, por mi hermano Héctor un amante de esa música en aquel entonces. No quería desairar a Miguelón y cerré mis ojos como él. Miguel estaba recostado en su sillón de tres cuerpos, yo en el de dos, recostado igual, porque no había nadie. Me puse a disfrutar de esa melodía que tanto rehuía cuando era niño. La viví la hice mía en una película de imágenes dentro de mi cabeza. No sé cuántas veces la escuchamos, unas cinco veces o quizás más... Termino por gustarme. Ahora la rememoro y deleito cada cierto tiempo como hoy, como algunas noches donde no consigo el sueño.En ese tiempo salía el VCD, el antecesor del DVD. Una película o video de baja resolución, asequible al público ya que el DVD original de ese entonces es un BLUE RAY de hoy en día. La cuestión está en que junto a su hermano Lalo o con los muchachos disfrutábamos en la sala de su casa o en su auto a todo volumen.Había escuchado toda mi vida Queen, pero nunca lo disfrute tanto como en su sala, vi todo su repertorio musical, apreciamos y nos burlábamos de su vídeo "I want to break free", les juro que quisiera escribir lo que decía Miguel, pero ya te debes de estar imaginando, conociéndolo. Moríamos de risa. Pero disfrutábamos una tras otra canción, todo con humor, con admiración, estaba disfrutando ante mis ojos el mejorcantante de todos los tiempos, el gran Freddy Mercuri.Bohemian Rhapsody, We Are The Champions, We Will Rock You, Crazy Little Thing Called Love, Radio Ga Ga, diablos! Esa noche afiance mi buen sentido musical.La primera vez que admire el repertorio musical de Daddy Yankee, era sorprendente para mi verlo junto a Don Omar en "Gata Ganster". Es curioso, por entonces terminaba en reconocer al fin quienes eran los famosos, Tito El Bambino, Zion & Lenox, Trebol Clan, Wissin & Yandel, Tego Calderon, Yaga & Mackie, etc.Una vez paso algo curioso en su auto ¿Quieren escuchar una de la mejores canciones de la historia?... todos atónitos en su auto y comenzaba a sonar la voz de miles de personas coreando en un concierto gritando…” Volveremos, Volveremos, Volveremos Otra Vez,Volveremos A Ver Soda, Como La Primera Vez”…Y comienza Gustavo Cerati:"Tengo una buena canción para cantar haber"...Ella durmió al calor de las masasY yo desperté queriendo soñarla... La palabra de Uds....Algún tiempo atrás pensé en escribirleY nunca sorteé las trampas del amor...Y de pronto el coro:De aquel amor de música ligeraNada nos libra, nada más quedaNada más quedaNada más quedaNada más queda.Cual habrá sido lo que buscaba Miguel que al voltear, no consiguió que la mayoría de oyentes se contagie r ese buen gusto, salvo en mí. Me encontraba sorprendido, me preguntaba qué era lo que motivaba a dar tal veredicto.... Quedó como una tarea pendiente, así que me conseguí el Cd de SODA STEREO para escucharla en casa, para cantar, para bailar, para disfrutar esa exquisita música, gracias gordo por contagiarme ese buen gusto.Escuchar a Eminen con "Your self" a 120 km lo era todo, ver aquella infame ciudad en la mente de un adolescente. Mil pensamientos en la cabeza de un chiquillo que solo buscaba sentirse escuchado y valorado. Que buscaba a alguien como tú, un irreverenteadolescente con los mismos desequilibrios mentales que yo.Había una clase de música, para cada momento. En sus reuniones íntimas no podían faltar Los ecos, aquí si coincidía con la mayoría, ya que por aquel tiempo sonaba fuerte. "Tres Cruces”, “Amor pena y dolor", "Indolencia”, “remordimientos" y "No se puede amar a dos" eran las infaltables. Actualmente no soy aficionado a la cerveza y así nomás no tomo. Pero en ese entonces era un deleite, por la compañía, por los momentos y por la música..."!Quiero ser!" jajajaSé que algunos se acordaran…Gracias Toño por la música, por la amistad, por todo... Continuarà…
sábado, 12 de agosto de 2017
LA MÚSICA CON MIGUEL
domingo, 16 de julio de 2017
El Miguel que yo conocí...
Corrían mediados del 2002. Y mi vida se dividía
entre Comas y Carabayllo. Vivía junto con mi hermana su esposo y mis sobrinos,
estaba en los últimos años del colegio. La mayoría de años del colegio los
curse en comas, pero mi familia y mis nuevas amistades estaban en Carabayllo.
Era tradicional correr hacia la casa de Carlos para enterarme de las "ultimitas
o novedades del barrio", jugar a la pelota o hacer hora en la esquina de
su casa. Fue justo ahí en un aproximado de las 9pm, que se acercaron dos
muchachos, uno que aparentaba ser un señor (por lo desarrollado y grande) y un niño (porque era menor que nosotros Lalo) junto a un perro siberiano llamado Rocky.
De fácil hablar, muy cordiales,
los que una madre diría unos muchachos bien portados y bien criados, ¿Qué les
puedo decir?, me agradaron mucho. No tardaron mucho en mostrarse tal cual los
recuerdo. Como ahora. Regresando a ese momento, conversamos largo y tendido
hasta pasada la media noche. Conversando de todo y de todos, comentándoles
acerca del barrio que ahora acogerían, dándome la sorpresa que ellos vivían en
mi misma calle, solo que por razones geográficas no me daba cuenta hasta que
arreglaron ese asunto. En fin, esa noche nace para mí, una de esas amistades
que no encuentras así nomas. Una de un espíritu libre como el tuyo, tan curioso
y a la vez tan travieso.
(Miguel a su retorno de Argentina, 2008)
Una amistad que sea tu cómplice
y tu más agrio crítico, tu hombro y tu compañero de risas.
Miguel invitaba al que desease
a su casa y su familia era muy cordial y amable. Era sencillo hacerse de amigos
para él. No habría pasado mucho tiempo y su casa ya era un punto de reunión.
Largas eran las horas que
compartimos, así como largos era los kilómetros que caminamos juntos.
Si habría algo que le gustaba a
Miguel era comer, caminar y conversar.
Hacíamos largos tramos al
margen del rio Chillón, visitábamos amigos de otros distritos a pie, como quien
sacando a ejercitar los perros.
Si a Miguel le llamaba mucho la
atención los perros, en especial los pit bull. Fuimos con él a convencer a un
vecino que le venda a Patán su primer pitbull, aquel leonado de pecho blanco.
Ya con los años adquirió una
gama incontable de perros pit bull cada vez más caros y de un buen linaje y pedigrí.
Mi amigo se hizo de un espacio dentro de aquella esfera. Como fuese se ganó el
respeto y admiración de quienes estaban en ese mundo. Más no sé, porque nunca lo acompañe a esos grupos,
charlas o reuniones. Solo coincidía con algunos que venían a su casa y
conversaban acerca de lo que vengo relatando. Ya solo coincidíamos poco
conforme íbamos creciendo porque las responsabilidades aumentaban con la edad.
Pero cuando conversábamos
a solas, podía aconsejarme como me hubiese gustado que lo haya hecho alguien en
mi familia. El vendría a suplir ese vacío en mi vida.
Por eso congenie con él, por
eso él congeniaba conmigo. Por eso tenía que defenderlo de quienes los calumniaban,
aún de los que me daban trabajo, porque yo sabía quién era él y que era él capaz
de hacer.
Él se habrá acercado muchas
veces a buscarme, pero solo una vez llegó sólo. Me dijo: PODEMOS IR A CAMINAR?
- Claro! le dije, no avise. Ni nada, cerré raudamente mi precaria puerta y
caminamos juntos filosofando hacia un parque que quedaba a una docena de
cuadras de su casa, nos sentamos y se desahogaba. Me hizo sentir bien que pude
retribuir a su amistad. Él era como yo o yo quería ser como él, Solo una vez vi
peligrar nuestra amistad por una confusión que a continuación voy a narrar.
Era el 2003 y yo terminaba el
colegio en Comas, así que venía los fines de semana a visitar mi familia y a
mis amigos.
Aproveché que su puerta estaba
abierta así que me adentre y me senté como de costumbre saludando.
Grande fue mi respuesta que Miguel
me corriera con palabras bien fuertes e irreproducibles, empujándome hasta la
puerta.
Desencajado y meditabundo resolví regresarme
a Comas sin encontrar respuesta alguna para ese acontecimiento, ya que nadie podría
sacarme de la duda, si recuerdan por aquellos tiempos no habían celulares y si
lo habían pues no eran muy asequibles, mucho menos para un escolar y el internet
era un lujo ya que la hora costaba cinco soles.
Me habría tardado en volver como un par de
semanas por otras razones a Carabayllo, inconscientemente pase cerca de su
casa, fue grande mi sorpresa que me llamase Miguel al verme... “OE DANY VEN
CAUSA!” me grito...
Dudaba en acercarme, pero algo
en mi interior me decía que no iba a pasar nada...
Serio le dije: Que tal! como quien
poniendo paños fríos...
- SABES, QUIERO PEDIRTE PERDÓN POR LO OCURRIDO, me respondió. Delante de su mujer y hermano, en la sala de
las tertulias.
Más desencajado que nunca, le pregunté
que era lo que sucedió, me dijo que él pensaba que yo lo había delatado (le habría
dicho su nombre completo) a mi vecino para que lo denunciase, cosa que me llamó
la atención. Ya que yo conocía a ambos, pero que no terminaba de entender que
era lo que había pasado con certeza. Lo que haya ocurrido no viene al caso
ahora, queda como una anécdota de vecinos.
La única que tiene Miguel en el
barrio. De esas que le podrían pasar a cualquiera. Bueno habían excepciones en
mi barrio y de todo calibre, quizás hasta con los mismos protagonistas cada mes,
producto del alcohol, pero no era Miguel. Jamás lo he visto embriagado haciendo
pleito. Una vez enterado de lo acontecido, deje por zanjado ese asunto,
declarando mi profunda lealtad y que jamás delataría a quien crea yo mi
amigo... (Continuará)
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